En un mundo con un volumen a veces demasiado alto, el silencio se convierte en una necesidad básica para la regulación. Nuestros Protectores Auditivos Pro-Calma ofrecen una solución de alta calidad para niños y adolescentes (de 3 a 16 años) que experimentan hipersensibilidad sensorial. Gracias a su diseño ergonómico y su capacidad de reducción de ruido de 24-25 dB, transforman entornos abrumadores en espacios de seguridad y enfoque.
Sinergia y Beneficios: Diseñados pensando en la anatomía y el confort del usuario neurodivergente:
Máxima Comodidad, Menos Presión: Diadema suave y acolchada que permite un uso prolongado en el colegio o eventos sin generar dolor de cabeza por presión.
Almohadillas Ultrasuaves: Copas giratorias de 360° que se adaptan a la forma de la oreja, fabricadas con materiales protectores de alta calidad y tacto delicado.
Diseño Plegable y Portátil: Se compactan fácilmente (12 cm x 11.5 cm) para guardarse en cualquier mochila, incluyendo su propia bolsa de transporte para estar siempre listos.
Crecimiento Contigo: Brazos telescópicos ajustables que acompañan el crecimiento desde la infancia temprana hasta la adolescencia temprana.
Especificaciones Técnicas:
Reducción de Ruido: 24dB - 25dB.
Dimensiones: 20 cm (alto) x 14 cm (ancho) extendidos.
Materiales: ABS resistente, barras de acero de 2 mm y almohadillas de espuma de alta densidad. Libre de BPA.
Colores Disponibles: Verde Menta, Rosa Pastel y Azul Profundo.
Uso Recomendado: Ideal para salones de clases ruidosos, ferias, fuegos artificiales, centros comerciales o simplemente para momentos de concentración profunda en casa.
Seguridad y Resguardo (Importante):
Precauciones: No son audífonos para música; son protectores acústicos pasivos.
Mantenimiento: Limpiar con un paño seco o mínimamente húmedo. No exponer a fuentes de calor extremo que puedan deformar la diadema.
Recomendación Sensozen: Sabemos que para un niño con TEA o TDAH, el ruido ambiental puede sentirse como un ataque físico. Estos protectores no aíslan al niño del mundo, sino que le devuelven el poder de elegir el volumen de su entorno. Recomendamos integrarlos en la mochila como un "kit de emergencia" para prevenir la fatiga sensorial al final del día.
Recupera la tranquilidad en cada salida; porque el silencio también es bienestar.
