No todos los sistemas nerviosos procesan la luz igual. Por eso en Sensozen no tenemos "un" lente, sino cuatro, pensados para distintas necesidades y momentos del día. Si no sabes por cuál partir, esta guía te ayuda a decidir.
RITMO — filtro gris
Es la puerta de entrada. Baja la intensidad de la luz sin alterar demasiado los colores del entorno, así que la transición se siente suave y natural. Es ideal si pasas muchas horas frente a pantallas o bajo luz de oficina, y si buscas algo discreto para el día a día. Pensado especialmente para personas neurodivergentes que quieren empezar sin un cambio visual brusco.
Para ti si: trabajas con pantallas, quieres uso diario, prefieres que los colores se vean casi normales.
UMBRAL — filtro café
Un paso más de regulación. Mantiene un tono cálido y familiar mientras filtra un poco más de estímulo lumínico. Funciona bien en ambientes de mayor intensidad de luz, y es un acompañante neuroafirmativo para quienes buscan más descanso visual sin llegar a un cambio de color muy marcado.
Para ti si: estás en ambientes muy iluminados, quieres más regulación que RITMO, te gustan los tonos cálidos.
PAUSA — filtro ámbar
Pensado para tus horas previas al descanso. La luz azul de pantallas y ampolletas le indica a tu cerebro que "todavía es de día" y frena la melatonina, la hormona del sueño. El filtro ámbar de PAUSA reduce esa luz azul de forma importante, ayudando a que tu cuerpo entre de manera más natural en modo descanso. Úsalo en las 2 a 3 horas antes de dormir, mientras ves tele, lees o usas el celular.
Para ti si: te cuesta desconectar de noche, usas pantallas antes de dormir, buscas una ayuda natural para tu descanso. (No está pensado para conducir de noche.)
BAJA — filtro FL-41
El máximo alivio. Es el filtro clínico rosado, el más estudiado del mundo para fotofobia y migraña. Transforma notoriamente los colores del entorno, y justamente por eso lo recomendamos a quienes no les incomoda ese cambio y priorizan la mayor protección posible frente a la luz.
Para ti si: tienes fotofobia o migraña, la luz te genera dolor real, y buscas el alivio más profundo aunque cambie cómo ves los colores.
¿Todavía con dudas?
No tienes que adivinar. Tenemos un test sensorial simple ((hacer test aquí) y no clínico que te ayuda a descubrir qué podría acomodarte mejor — para ti, para alguien que quieres o para tu equipo. Y siempre puedes escribirnos por WhatsApp para conversarlo.
No hay una forma correcta de percibir la luz. Solo la tuya.
